¿Qué sabemos luego de casi cuatro décadas de investigación?
Países balleneros como Japón argumentan que la cacería es necesaria para aprender sobre la biología de las ballenas. Esto es falso. Puede entenderse mucho más a las ballenas estudiándolas vivas que estudiando sus cadáveres. Por ejemplo...
Dinámica poblacional: En Península Valdés la población de ballenas está aumentando a una tasa de casi 7% anual, la mayoría de los nacimientos ocurren en agosto, la mayor abundancia de ballenas se da en septiembre y octubre, las hembras paren una vez cada tres años y tienen su primera cría a los nueve años de edad.
Comportamiento juvenil: Desde una etapa temprana, machos y hembras muestran diferencias en sus patrones de comportamiento que son propios de los adultos y que pueden ser relevantes para el éxito reproductivo de los animales.
Impacto de otras especies: El monitoreo sistemático de los ataques de gaviotas desde el año 1995 ha alertado que estos ataques ponen en riesgo la salud y el bienestar de las ballenas de Valdés. La información generada ha sido utilizada para desarrollar un plan de acción para disminuir este problema.
Influencia del cambio climático: Las historias reproductivas de individuos conocidos muestran que las ballenas son muy sensibles al cambio climático y las oscilaciones de El Niño. Cuando aumenta la temperatura superficial del mar y disminuye la abundancia de krill, algunas ballenas pierden a sus ballenatos a consecuencia de la escasez de alimento.
Indicadores del estado de salud: El tamaño del rollo de grasa del cuello y la capacidad para retener la respiración son indicadores útiles del estado de salud de las ballenas. Cuanto mayores sean ambas características, mejor estará su salud.
“La única manera de asegurar un futuro en la Tierra para estos majestuosos animales es mediante la cooperación internacional, el trabajo conjunto de investigadores y organizaciones ambientalistas, y el compromiso de los gobiernos y de los pueblos que comparten la responsabilidad de contar en sus territorios con la invalorable presencia de las ballenas.”Dr. Mariano Sironi, Director Científico del Instituto de Conservación de Ballenas.
“Las ballenas francas son las ballenas predominantes en las costas australes de Sudamérica, por ello es maravilloso que haya diferentes grupos conservacionistas en distintos países uniéndose para estudiar y proteger estas ballenas.” Vicky Rowntree, Directora del Programa Ballena Franca Austral.